septiembre 19, 2026

Hernán Lacunza pidió licencia en Racing para enfocarse en su candidatura presidencial

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Hernán Lacunza, vicepresidente primero de Racing Club y referente económico del PRO, decidió tomarse una licencia de su cargo en la comisión directiva para dedicarse de lleno a su campaña presidencial rumbo a 2027. La determinación, que sacude la vida política e institucional de la Academia en medio de una crisis deportiva, fue comunicada a través de las redes oficiales del club y presentada como un paso necesario para evitar que la creciente exposición pública del dirigente interfiera en la gestión cotidiana de la institución. Según el mensaje difundido, su actividad política nacional ya no le permite disponer del tiempo indispensable para ejercer con plenitud las responsabilidades asumidas en diciembre de 2024.

El comunicado de Racing fue escueto pero contundente: informó que, a partir de hoy, Lacunza se toma licencia de su cargo en la comisión directiva y aclaró que la medida apunta a preservar el funcionamiento interno del club frente a la agenda pública del dirigente. En paralelo, Lacunza difundió un texto dirigido especialmente a los socios, en el que detalla sus motivos y busca poner en contexto la decisión. Allí confirma que pidió licencia como vicepresidente y subraya que no quería alejarse en medio de un “momento deportivo adverso”, en referencia al presente futbolístico del primer equipo, que viene generando malestar en las tribunas y creciente presión sobre la conducción encabezada por Diego Milito.

En ese mensaje, el economista y dirigente político reconoce que el punto de inflexión fue su salto definitivo a la arena nacional: cuando anunció su intención de ser candidato a presidente de la Nación en 2027, la propia conducción de Racing dejó en sus manos la decisión de continuar o no en el cargo. Transcurrido un “lapso prudencial”, admite que le resultó cada vez más difícil “compatibilizar agendas” y cumplir con sus compromisos en los equipos de trabajo del club. La licencia, entonces, aparece como una salida intermedia: no implica una renuncia definitiva, pero sí un apartamiento temporal de las funciones que concentraba como número dos de la estructura dirigencial de la Academia.

La medida se produce, además, en un contexto interno complejo. Racing atraviesa una crisis futbolística que ha derivado en cuestionamientos públicos a la comisión directiva y en un clima de tensión creciente entre oficialismo e oposición. En la previa de los últimos partidos, distintos sectores de la hinchada fogonearon manifestaciones de descontento contra la gestión, y el nombre de Lacunza se volvió uno de los principales blancos de críticas por sus aspiraciones políticas nacionales. De ahí que el club, en el comunicado, hiciera hincapié en que su actividad pública no debe generar “interferencias” en la administración diaria y que la decisión busca ordenar el esquema de responsabilidades mientras el dirigente concentra sus esfuerzos en la campaña electoral.

Sin plazo definido para su regreso, la salida temporal de Lacunza deja interrogantes en el mapa de poder interno de Racing y, al mismo tiempo, despeja el camino de su proyecto político. Exministro de Hacienda y figura relevante en el universo macrista, ya había manifestado públicamente su voluntad de ser el candidato presidencial del PRO, marcando distancia de la órbita libertaria y reclamando una identidad propia para el espacio. Ahora, la licencia en Racing termina de simbolizar ese cambio de foco: el dirigente se aleja, al menos por un tiempo, de la gestión deportiva que lo acercó a la vida cotidiana del club de Avellaneda para concentrarse en la disputa mayor de 2027, mientras la Academia deberá reacomodar su conducción en plena tormenta futbolística.