Vojvoda, tras una nueva derrota de Racing: no voy a abandonar el proceso
3 minutos de lecturaJuan Pablo Vojvoda atravesó otra noche de tormenta en Racing, pero eligió reafirmar su continuidad y su compromiso con el proyecto antes que ceder ante la presión del resultado. Tras la derrota por 2-1 frente a Huracán en el Palacio Ducó, que profundizó la crisis futbolística de la “Academia” y la mantiene en el fondo de la tabla, el entrenador dejó un mensaje claro: no piensa abandonar el proceso que encabeza y se declara dispuesto a sostenerlo en medio de la adversidad. En un club acostumbrado a convivir con la exigencia y el ruido externo, su postura se vuelve un eje central de la discusión sobre el futuro inmediato.
El contexto deportivo explica la dureza de sus palabras. Racing volvió a mostrarse frágil en un partido clave, acumuló una nueva caída en el Torneo Clausura y la sensación de equipo golpeado se hizo evidente. El propio Vojvoda admitió que la institución atraviesa un momento límite, en el que cada encuentro parece un examen sobre su continuidad y la del modelo que intenta imponer. El equipo no termina de plasmar en la cancha la idea que el cuerpo técnico pretende y esa distancia entre el plan y la realidad alimenta la crítica de hinchas y analistas, que observan cómo la “Academia” se acostumbra peligrosamente a convivir con el último puesto.
Frente a ese panorama, el técnico eligió pararse desde la autocrítica, pero también desde la convicción. Vojvoda reconoció que Racing se encuentra “en una situación extrema” y que para atravesarla se requieren carácter y fortaleza, tanto dentro como fuera del campo. Aceptó que las críticas forman parte del juego y distinguió entre las que considera justas y las que juzga desmedidas. Sin embargo, lejos de usar la tormenta como argumento para dar un paso al costado, subrayó que es “consciente de los resultados” pero que eso “no significa que vaya a abandonar el proceso”, una frase que funciona como declaración de principios y como mensaje interno al vestuario.
Esa defensa del proyecto llega en un momento en el que las dudas sobre su continuidad se multiplican. La seguidilla de derrotas, el mal rendimiento y la tabla que muestra a Racing último han puesto al entrenador en la cuerda floja y han encendido el debate sobre si la dirigencia debe sostener o cortar el ciclo. Vojvoda sabe que el fútbol argentino se rige por resultados y que su margen de error se achica fecha a fecha, pero insiste en que su salida no sería coherente con la idea de trabajo que asumió al tomar el cargo. Para él, el desafío es revertir el momento desde adentro, no buscar alivio en una renuncia que desande el camino recorrido.
En ese punto, su discurso apunta tanto a la dirigencia como al plantel y a los hinchas. Vojvoda pretende que su decisión de seguir sea leída como un gesto de responsabilidad y no de obstinación: se declara responsable del mal presente, pero también protagonista de la reconstrucción. Mientras Racing intenta encontrar respuestas en medio de la tormenta, el técnico se aferra a la idea de proceso como tabla de salvación, aun sabiendo que cada partido puede funcionar como un referéndum sobre su gestión. Entre la continuidad y la ruptura, ha elegido seguir, con la mirada puesta en un futuro que, por ahora, se presenta tan incierto como desafiante.