Boca y Zeballos negocian una salida al extranjero ante el impasse en la renovación
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Boca Juniors y Exequiel Zeballos están en un momento crucial respecto a su futuro contractual. Ante la falta de acuerdo para la renovación, ambas partes están explorando caminos alternativos que permitan encontrar una salida ordenada y beneficiosa para todos. El delantero, quien fue una de las grandes promesas del semillero xeneize, está en la etapa crítica de su contrato mientras el club trata de evitar que se vaya sin dejar una compensación acorde a su proyección y al tiempo de formación invertido.
Las conversaciones entre el Consejo de Fútbol y el entorno del «Chango» han estado en curso durante semanas, pero los avances han sido menores de lo esperado. El principal punto de desacuerdo es la duración del nuevo vínculo y el monto de la cláusula de rescisión. Desde la dirigencia boquense quieren un contrato a largo plazo, que asegure la continuidad del jugador o, en su defecto, una venta significativa que permita capitalizar el patrimonio del club. Por otro lado, el entorno de Zeballos impulsa una extensión más corta y con condiciones que faciliten un eventual salto al fútbol europeo.
Otro aspecto crucial de la negociación es la cláusula de salida. Actualmente, el valor de rescisión de Zeballos ronda los 20 millones de dólares, cifra que Boca desea aumentar para protegerse ante posibles ofertas del exterior. El entorno del futbolista no está de acuerdo con un incremento significativo y presiona para mantener, como mínimo, el monto actual. Este tire y afloje económico se complica con la situación deportiva del delantero, quien ha lidiado con lesiones, pero sigue siendo considerado un activo importante tanto por el cuerpo técnico como por el área de fútbol del club.
Ante este escenario, ha cobrado fuerza la posibilidad de una salida consensuada. En Boca no descartan analizar propuestas que puedan llegar en el próximo mercado de pases, siempre que la oferta sea satisfactoria. Desde el lado del jugador, tampoco hay intención de confrontar: Zeballos no quiere irse libre ni negociar a espaldas de la institución que lo formó, pero aspira a encontrar un proyecto que le permita consolidarse y, eventualmente, dar el salto definitivo a Europa. Esa coincidencia de intereses abre la puerta a una solución intermedia.
Con el tiempo apremiando y la fecha a partir de la cual el futbolista podría empezar a escuchar ofertas como potencial agente libre cada vez más cerca, el margen de maniobra se reduce. En el club confían en que la buena relación entre las partes evitará un desenlace traumático, pero saben que deben actuar rápido para no repetir situaciones que en el pasado generaron críticas internas y externas. El futuro de Zeballos, así, se convierte en una prueba de gestión para la dirigencia y un punto crucial en la carrera del delantero, quien se debate entre renovar en la Ribera o buscar un nuevo desafío lejos de la Bombonera.