Marcelo Gallardo habló antes de asumir como nuevo DT de Ecuador: “Estaba con ganas de volver a trabajar”
3 minutos de lecturaMarcelo Gallardo puso fin al silencio y comenzó a trazar, públicamente, el mapa de su nueva aventura como seleccionador de Ecuador. A horas de embarcar rumbo a Quito para su presentación oficial, el “Muñeco” admitió que estaba con ganas de volver a trabajar y que el desafío de conducir a la Tri llega en un momento personal y profesional distinto al de hace dos años, cuando ya había recibido un primer sondeo. En esta nueva etapa, el exentrenador de River Plate se muestra entusiasmado por dirigir por primera vez a una selección nacional y por hacerlo al frente de un equipo que considera dotado de una generación particularmente atractiva de futbolistas.
En sus declaraciones antes de subir al avión, Gallardo recordó que la posibilidad de dirigir a Ecuador no es nueva: la Federación Ecuatoriana de Fútbol lo había buscado tiempo atrás, antes de la gestión de Sebastián Beccacece, pero en ese entonces decidió no avanzar porque no se sentía preparado para asumir un reto de esa magnitud. Hoy describe un escenario completamente diferente. Tras varios meses fuera del banco de suplentes, el argentino habla de un momento de ganas, deseo y curiosidad por lo que significa el trabajo en una selección, un universo distinto al del día a día en los clubes, que lo seduce por sus tiempos, su lógica y la responsabilidad de liderar un proyecto nacional.
El entrenador también puso el foco en el material humano que encontrará al aterrizar en Quito. Gallardo destacó la existencia de una buena generación de futbolistas ecuatorianos, con muchos jóvenes ya instalados en el fútbol europeo y otros con potencial enorme para dar el salto. Su idea, según adelantó, pasa por aprovechar esa base para dar un paso de calidad en la historia de la Selección, construir un equipo con identidad clara y lograr que el pueblo ecuatoriano se sienta plenamente representado en el juego y en la actitud de la Tri. En esa línea, subrayó que se trata de un proceso que exigirá estructura, trabajo sostenido y un esfuerzo compartido entre cuerpo técnico, jugadores y dirigentes.
Gallardo llega a Ecuador con el crédito de su exitoso ciclo en River, pero también con la experiencia reciente de un parate que le permitió tomar distancia del ritmo vertiginoso del fútbol de clubes y repensar su carrera. En sus palabras se mezcla el entusiasmo por volver al campo de juego y la madurez de quien ya atravesó etapas de gloria y de dificultades. Habla de estar bien para asumir el desafío, de sentirse preparado tanto desde lo profesional como desde lo personal, y de la ilusión que le genera probarse en un contexto nuevo, con otras presiones y otro tipo de vínculos con los futbolistas.
Mientras ajusta detalles de su contrato y se dispone a ser presentado oficialmente en la Casa de la Selección, Gallardo empieza a proyectar sus primeros pasos: una conferencia de prensa en Quito, una gira de partidos amistosos en Asia y el armado de su estructura de trabajo, en la que habrá ausencias sensibles respecto de su etapa anterior, pero también caras nuevas adaptadas al fútbol de selecciones. Con Ecuador, el “Muñeco” afrontará su primera experiencia como director técnico de un combinado nacional y lo hará con la premisa de que el equipo tiene con qué creer. La expectativa en su llegada es alta; ahora, el desafío será transformar ese entusiasmo inicial en resultados, evolución futbolística y un salto histórico para la Tri.