agosto 4, 2026

UEFA amenaza con acciones legales contra Infantino y pide preservar documentos

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La UEFA ha elevado al máximo su nivel de confrontación con la FIFA y con su presidente, Gianni Infantino: el organismo europeo no solo estudia iniciar acciones legales, sino que ha reclamado de forma expresa que no se borre ni se altere ningún archivo vinculado al polémico proyecto de privatización de competiciones mundiales.

En una carta de tono inusualmente duro, la UEFA notificó formalmente a Infantino que analiza presentar demandas, acudir a tribunales de arbitraje y elevar quejas ante autoridades regulatorias por el plan conocido como FIFA Forward Enterprise (FFE), la estructura societaria con apertura a capital privado ideada para comercializar torneos como el Mundial y el Mundial de Clubes. La misiva, revelada originalmente por el diario británico The Telegraph y luego confirmada por distintos medios, deja claro que el retiro del proyecto por parte de la FIFA no alcanza para cerrar el conflicto: la UEFA pretende que se identifique a los responsables, se preserven las pruebas y se evalúe su eventual responsabilidad jurídica y política.

El núcleo de la advertencia europea tiene que ver con la preservación de documentos y datos electrónicos. La UEFA exige que Infantino y la FIFA adopten “medidas inmediatas” para identificar, localizar y conservar todo el material relacionado con la propuesta FFE, ya sea en formato físico o digital, bajo su posesión, custodia o control. El escrito subraya que esta obligación se impone por encima de cualquier política interna de retención o destrucción rutinaria de archivos que pudiera tener la federación mundial. Además, se advierte que cualquier destrucción, eliminación, alteración, ocultamiento o pérdida de documentos después de la recepción de la notificación podría ser considerada sustracción o destrucción de pruebas, con la posibilidad de reclamar compensaciones económicas y promover nuevos procedimientos legales contra los implicados.

La ofensiva no se limita a Infantino. La UEFA también ha enviado comunicaciones a figuras y entidades vinculadas al proyecto de venta de participaciones en el Mundial, entre ellos el empresario Joshua Kushner, el ejecutivo Greg Maffei, el banco JP Morgan y la firma Open Economics. En esos contactos, el organismo europeo deja constancia de que contempla seriamente alternativas como la litigación, el arbitraje o la presentación de denuncias regulatorias por su rol en el diseño y promoción del esquema de privatización. De forma paralela, exige que todos los potenciales poseedores de información relevante –directivos, asesores, bancos y socios comerciales– conserven de manera íntegra los correos electrónicos, borradores, informes financieros, presentaciones y cualquier otra pieza documental ligada al proyecto, a los mecanismos de pago previstos para las asociaciones nacionales y al calendario de aceptación que se había fijado inicialmente.

En el trasfondo de esta disputa late una ruptura política de gran calado en la gobernanza del fútbol mundial. La UEFA, que ya declaró públicamente que Infantino “ha perdido su confianza” y celebró que la FIFA diera marcha atrás con la venta de participaciones del Mundial, sostiene que no basta con desactivar el plan, sino que es necesario “identificar a los responsables y exigirles rendir cuentas”. La tensión se complementa con amenazas de boicot a las competiciones de la FIFA lanzadas desde Europa y otras confederaciones, lo que abre la puerta a un escenario inédito: un conflicto frontal entre la mayor confederación del fútbol mundial y la organización que gobierna el deporte a nivel global. En ese contexto, la carta que reclama la conservación de todos los archivos se convierte en un paso concreto hacia un eventual choque en los tribunales, en el que el futuro político de Infantino y la arquitectura financiera del fútbol internacional podrían quedar seriamente comprometidos.