Newell’s suma deudas y debe desembolsar más de US$ 400.000
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**Newell’s Old Boys, en el ojo de la tormenta: el TAS obliga a pagar casi 400 mil dólares por deuda con exjugador uruguayo**
La Lepra rosarina enfrenta un nuevo desafío económico justo cuando busca reordenarse. El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) confirmó el fallo de la FIFA y determinó que Newell’s debe pagar casi 400 mil dólares al exdelantero Guillermo May Bartesaghi, debido a incumplimientos en su contrato de la temporada 2023/24. La resolución del 26 de enero de 2026 detalla un principal de 286.500 dólares, más intereses del 10% anual y una cláusula penal de 42.975 dólares. Desde el club, se apeló a las restricciones cambiarias argentinas como atenuante, pero el TAS aplicó el principio «pacta sunt servanda» –los contratos se cumplen– junto a la normativa FIFA y el derecho suizo, complicando la situación.
Este revés judicial llega en el peor momento para la gestión de Ignacio Boero, quien asumió el 14 de diciembre de 2025 tras ganar las elecciones con el 50,3% de los votos de 10.847 socios. La nueva dirigencia heredó un pasivo estimado en 35 millones de dólares, cheques rechazados por 1.200 millones de pesos y compromisos adelantados como derechos de TV de 2026 ya cobrados. Juan Manuel Medina, vicepresidente primero, describió la situación como «tremendamente delicada», con «cero ingresos» y deudas emitidas en los últimos meses de la gestión anterior que superan los 4 millones de dólares hasta fin de 2027, incluyendo avances por indumentaria y sponsors. Una auditoría interna en marcha busca esclarecer contratos y obligaciones, mientras que el panorama deportivo añade complicaciones: en el Apertura 2026, Newell’s suma solo puntos en cuatro fechas con Favio Orsi y Sergio Gómez al mando, respaldados por Roberto Sensini como director deportivo.
La crisis se agranda con inhibiciones y reclamos pendientes. El club ya enfrenta sanciones de la FIFA por deudas con pases como los de Saúl Salcedo y Fernando Cardozo, Ignacio Ramírez y ahora May, lo que ha derivado en inhibiciones en tres mercados de pases desde septiembre de 2025. Boero busca avales personales para financiar el club a través de entidades rosarinas, mientras que los derechos de TV hasta diciembre de 2026 son la principal garantía. Además, hay deudas con exentrenadores y medidas internas como contratos por productividad para refuerzos, en un intento por no repetir los errores deportivos y financieros de la temporada pasada.
En medio del caos, la dirigencia de Boero teje alianzas gremiales y empresariales para sobrevivir. Mantiene vínculos con la Unión Obrera Metalúrgica, la Unión Industrial de Rosario y la Federación Industrial de Santa Fe, buscando respaldo institucional más que aportes directos. En la AFA, Boero es vocal suplente, lo que resulta clave para negociar refinanciaciones y evitar roces con Futbolistas Argentinos Agremiados. Planes ambiciosos como ampliar el Estadio Marcelo Bielsa a más de 50.000 espectadores con tecnología LED internacional y espacios comerciales están en suspenso hasta sanear las finanzas. Las divisiones inferiores, octavas en 2025, son prioridad para retener talentos de la cantera.
¿Sobrevivirá la Lepra a este 2026 adverso? Con una deuda que asfixia, rendimiento irregular y presiones judiciales internacionales, Boero apuesta a la auditoría de tres meses y a la transparencia para con los socios. El desafío es monumental: estabilizar lo económico, levantar lo deportivo y evitar quiebras o sanciones mayores, en un fútbol argentino donde clubes como Newell’s pagan caro el descontrol previo. La pelota, ahora, está en el escritorio de Boero.