febrero 23, 2026

Independiente recibe nueva inhibición por deuda con Fernando Gaibor

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**Independiente vuelve a la inhibición: la deuda con Gaibor que no cesa**

*El fantasma financiero que persigue al Rojo*

Independiente recibió una nueva inhibición por parte de la FIFA debido a una deuda que mantiene desde hace años con el futbolista ecuatoriano Fernando Gaibor. La sanción impide que el club inscriba refuerzos hasta que cancele 1,5 millones de dólares adeudados al mediocampista. Esta situación es una muestra clara de la gestión de Unidad Independiente, donde las promesas de estabilidad económica no se cumplen, dejando al club en una posición incómoda durante los momentos menos oportunos.

El caso de Gaibor no es nuevo. El futbolista ecuatoriano llegó a Independiente en 2018 y se fue en 2020 sin haber dejado una huella deportiva significativa. Durante su paso por Avellaneda, disputó 50 partidos y convirtió seis goles, además de haber sido cedido a préstamo al Al-Wasl. Lo que comenzó como un fichaje que costó más de 4 millones de dólares se transformó rápidamente en un pasivo que el club nunca resolvió adecuadamente. En 2020, la deuda era de aproximadamente 1,2 millones de dólares, pero en lugar de resolverse, el problema creció y se enquistó.

En agosto de 2024, parecía que había una solución. Independiente abonó 1,250,000 dólares y acordó un plan de pago para el saldo restante: dos cuotas de 600,000 dólares cada una, más un 5% de interés anual. Una cuota debía pagarse en noviembre de 2024 y la otra en mayo de 2025. Sin embargo, Independiente no cumplió. No abonó ninguna de las dos cuotas pactadas, lo que provocó que la FIFA ejecutara la inhibición. Lo más grave es que el club comunicó públicamente en 2024 que había cancelado esa deuda, cuando en realidad no fue así.

*La caída del pase de Gutiérrez y la falta de previsión*

La inhibición llegó en el peor momento posible. Independiente prácticamente había cerrado la llegada de Maximiliano Gutiérrez, extremo chileno de Huachipato, en un acuerdo que contemplaba un préstamo con obligación de compra. El jugador estaba listo para firmar, pero la sanción de la FIFA lo impidió. La ironía es que Independiente estaba dispuesto a desembolsar más de 2 millones de dólares en la adquisición del chileno, dinero que podría haberse utilizado para saldar, al menos parcialmente, la deuda con Gaibor.

Lo más incomprensible es que Independiente tenía margen financiero para haber evitado esta situación. El club realizó ventas significativas a principios de 2026, como las de Nicolás Vallejo y Javier Ruiz. Además, sus últimas incorporaciones, Ignacio Malcorra y el colombiano Arias, llegaron como jugadores libres, lo que evitó desembolsos de transferencia. Con esa capacidad de maniobra, la dirigencia podría haber mostrado buena voluntad abonando al menos algunas cuotas de la deuda, pero optó por esperar y posponer, una decisión que terminó siendo fatal.

*Un patrón que se repite: promesas incumplidas*

Lo más preocupante es que esta no es la primera inhibición que Independiente ha sufrido bajo la gestión actual. Néstor Grindetti, presidente del Rojo, afirmó hace poco que el club ha levantado «más de 17 inhibiciones, todas del pasado», y que «hoy el club está equilibrado, no genera más deuda». Sin embargo, la realidad muestra lo contrario. La deuda con Gaibor es evidencia de que los problemas financieros estructurales del club persisten, y que las declaraciones públicas sobre una mejoría económica no se corresponden con los hechos.

El club quedó inhibido por tres períodos de fichajes nacionales e internacionales, una sanción que podría extenderse indefinidamente hasta que Gaibor reciba el dinero adeudado. Mientras tanto, Independiente seguirá sin poder incorporar refuerzos, perdiendo oportunidades de mercado que podrían reforzar un equipo que venía ganando y peleando en los primeros puestos. Una vez más, el Rojo queda atrapado entre sus propias inconsistencias administrativas y financieras, castigado por decisiones tomadas hace años que nunca fueron realmente resueltas.