Escándalo en Ecuador: detienen al presidente de Barcelona SC por lavado de activos y fraude tributario con posible pena de hasta 22 años
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¡Explota el escándalo en el fútbol ecuatoriano: detuvieron al presidente de Barcelona SC y podría caer hasta 22 años de prisión por lavado y fraude!
En un golpe que sacudió al fútbol de Ecuador como un terremoto en el Monumental, Antonio Álvarez, el presidente de Barcelona Sporting Club, fue detenido este martes 10 de febrero de 2026 junto a otros 10 implicados en el Caso Goleada, una investigación por delincuencia organizada, lavado de activos y defraudación tributaria que huele a podrido desde Guayaquil hasta Quito. El juez anticorrupción Jairo García dictó prisión preventiva para Álvarez y su hermano Aquiles, el alcalde de la ciudad, más tres procesados más, mientras que otros cinco tendrán que firmar el libro y no pueden salir del país, y uno va con arresto domiciliario por ser grandote. La Fiscalía, con 20 elementos de convicción en la mano, apunta a un entramado societario que corrompió funcionarios y evadió controles estatales en la venta de combustible, incautando en allanamientos fajos de dinero y celulares en la casa del alcalde.
El club torcedor, ese ídolo amarillo de la Costa, no se quedó de brazos cruzados: a las 08:48 del mismo día de la redada, soltó un comunicado oficial destituyendo a Antonio Álvarez y poniendo al frente a Miguel Montalvo Arias como presidente subrogante, todo «conforme a los estatutos y la normativa interna» para no cortar la operativa deportiva ni administrativa. «Ratificamos nuestro compromiso con la transparencia y la estabilidad institucional», cerraron en el comunicado, pero el escándalo ya trascendió las canchas, salpicando a los hermanos Álvarez –Xavier, directivo del club, y Aquiles, exvice y ahora intendente– más David Álvarez, primo y jefe de la Comisión de Fútbol, y otros como Javier Álvarez y Pablo Pita del directorio. Aquiles, encima, carga con el Caso Triple A, por irregularidades en la distribución de combustible, lo que pinta un panorama familiar muy complicado.
Según el Código Orgánico Integral Penal (COIP), la delincuencia organizada puede acarrear hasta 10 años de prisión (artículo 369), y el lavado de activos va de 19 a 22 años (artículo 317), sumando un combo que podría dejarlos tras las rejas por dos décadas o más. La prisión preventiva dura hasta un año para delitos graves como estos, y los detenidos fueron trasladados al Cuartel Modelo de Guayaquil antes de ser llevados a Quito para la formulación de cargos, en una fase inicial que promete más revelaciones. La FGE no cede: habla de una red compleja que lavó dinero y defraudó al fisco, con operativos en la provincia de Guayas que dejaron evidencia concreta.
Este lío llega en el peor momento para Barcelona SC, que viene de la Noche Amarilla y se prepara para la Copa Libertadores, con los hinchas atónitos viendo cómo sus dirigentes caen en manos de la Justicia. Figuras como Felipe Caicedo ya reaccionaron en redes, y el nuevo presidente Montalvo, un miembro del directorio, tiene la misión de mantener el barco a flote mientras la pelota sigue rodando. En el fútbol sudamericano, donde los escándalos son pan de cada día –recordemos los FIFA Gates–, este Caso Goleada amenaza con manchar no solo al Ídolo del Astillero sino al torneo entero, obligando a la LigaPro a involucrarse profundamente.
¿Y ahora qué? La investigación sigue a todo galope, con los Álvarez en el ojo del huracán y el Barcelona apostando a la continuidad deportiva para no perder terreno en la temporada que arranca. Pero con penas que rozan los 22 años y un combo de cargos que incluye fraude tributario, el final de esta novela podría ser trágico para los implicados, dejando una lección dura: en el fútbol, la pelota no es lo único que importa. El ecuatoriano, y nosotros los argentinos que seguimos de cerca a estos cracks, quedamos pendientes de los próximos capítulos de este Goleada que duele más que un penal errado.