Dibu Martínez, otra vez nominado al Balón de Oro como mejor arquero: Scaloni, la gran sorpresa entre los DT
4 minutos de lecturaEmiliano «Dibu» Martínez volvió a meterse entre la élite del fútbol mundial al ser nuevamente incluido en la nómina del Balón de Oro como uno de los candidatos al Trofeo Lev Yashin, distinción que entrega la revista France Football al mejor arquero de la temporada. El marplatense, que ya se había adueñado del premio en 2023 y 2024, se consolida así como una referencia del puesto, al punto de convertirse en el único guardameta que lo ganó en dos ocasiones bajo este formato. Su presencia repetida en la lista de nominados refuerza la idea de que atraviesa un período de continuidad y rendimiento sostenido en la élite, tanto a nivel de clubes como con la Selección Argentina.
En la nómina de este año, Martínez comparte cartel con algunos de los nombres más destacados del arco mundial. Entre ellos aparecen los tres arqueros de la Selección de España campeona del Mundial 2026 —Unai Simón, David Raya y Joan García—, además de Yassine Bounou, Thibaut Courtois, Gregor Kobel, Édouard Mendy, Matvey Safonov y Vozinha, el caboverdiano que también figura entre los diez mejores del año. La presencia de tantos representantes españoles subraya el peso específico que tuvo la consagración mundial en la conformación de la lista, y a la vez dimensiona el desafío que afronta el argentino, obligado a competir con arqueros que brillan en clubes de máxima exposición y en selecciones campeonas.
La historia reciente del Trofeo Yashin también ayuda a contextualizar el lugar que ocupa el “Dibu” en el escenario internacional. Después de sus consagraciones consecutivas, que lo convirtieron en el primer arquero en repetir el galardón en años seguidos, el premio quedó en manos de Gianluigi Donnarumma en 2025, impulsado por la temporada consagratoria del PSG y el triplete logrado por el club francés. Sin embargo, el italiano no aparece entre los nominados en la edición actual, tras un año con altibajos en su nuevo destino en el Manchester City. La ausencia de Donnarumma y el regreso de Martínez a la lista refuerzan la percepción de que el argentino se ha consolidado como una presencia habitual en las grandes ceremonias, aun sin militar necesariamente en los equipos más dominantes de Europa.
El contraste más fuerte de esta edición del Balón de Oro, desde la mirada argentina, no pasa tanto por la situación de Martínez como por la ausencia de Lionel Scaloni entre los candidatos al premio al mejor entrenador del mundo. Pese a haber llevado nuevamente a la Selección Argentina a una final de Copa del Mundo en 2026, cayendo en el alargue ante España, el técnico santafesino no fue incluido en la lista de cinco nominados al Trofeo Johan Cruyff. El galardón se dirimirá entre Mikel Arteta (Arsenal), Luis de la Fuente (España), Unai Emery (Aston Villa), Vincent Kompany (Bayern Múnich) y Luis Enrique (PSG), un grupo que combina técnicos de selecciones campeonas y entrenadores de clubes con campañas muy fuertes en Europa. La exclusión de Scaloni, pese a su recorrido al frente de la Albiceleste y los títulos obtenidos en su ciclo, fue calificada como llamativa y leída, en algunos análisis, como una especie de “secuela” de la última final mundial perdida ante el conjunto español.
La foto que deja esta nueva edición del Balón de Oro para el fútbol argentino es, entonces, ambivalente. Por un lado, Dibu Martínez vuelve a aparecer entre los nombres más prestigiosos del planeta y se posiciona para intentar sumar un nuevo Trofeo Yashin a su vitrina, confirmando una época de dominio prolongado en su puesto. Por el otro, la ausencia de Lionel Scaloni en la categoría de entrenadores introduce un matiz de decepción, teniendo en cuenta que su trabajo volvió a instalar a la Selección en la disputa por el título máximo y que ya había sido reconocido en anteriores ceremonias. Entre el reconocimiento individual al arquero y el vacío en la lista de técnicos, la gala proyectada por France Football ofrece una imagen paradójica: mientras el arquero argentino se mantiene en el foco de los premios internacionales, el entrenador que construyó gran parte de ese éxito queda, al menos por esta vez, al margen del escenario principal.