enero 15, 2026

Bombazo mundial: Paulo Dybala será refuerzo de Boca

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Boca sacudió el mapa del fútbol mundial con una noticia que pocos se animaban siquiera a fantasear: Paulo Dybala será nuevo refuerzo xeneize. La operación, que hasta hace semanas parecía un sueño lejano, se concretó en las últimas horas y colocará a la “Joya” en la Bombonera, en uno de los pases más rutilantes de la historia reciente del club de la Ribera. El campeón del mundo dejará el fútbol europeo para ponerse la camiseta azul y oro, esa que su entorno siempre reconoció como una debilidad íntima.

Según pudo reconstruir este medio, la llegada de Dybala es el resultado de una combinación de factores: el deseo del propio jugador de volver al país, la insistencia de su amigo Leandro Paredes y una ingeniería económica que Boca venía trabajando en silencio desde hace meses. La dirigencia, con Juan Román Riquelme a la cabeza y Marcelo Delgado como uno de los nexos más activos, entendió que era el momento de dar un golpe de efecto deportivo y político, pensando tanto en la Copa Libertadores como en el peso simbólico de sumar a una figura de esta magnitud.

En el seno del Consejo de Fútbol admiten que el operativo Dybala implicó “hacer un esfuerzo fuera de escala” para el mercado argentino. El salario del cordobés, muy por encima de los estándares locales, obligó a armar un esquema mixto entre aporte del club, sponsors estratégicos y variables vinculadas a objetivos deportivos. La convicción fue unánime: si Boca quería competir de igual a igual con los gigantes del continente y sostener la ola de regresos de figuras de Selección, tenía que ir a buscar a la Joya aun sabiendo las dificultades del contexto económico.

El vestuario xeneize se prepara para recibir a un futbolista que cambia el paisaje interno. Paredes fue uno de los grandes promotores de la operación y su rol será clave para la adaptación de Dybala al día a día del plantel. El cuerpo técnico, por su parte, ya diagrama variantes tácticas para explotar al máximo a un jugador capaz de moverse como mediapunta, extremo o falso nueve. En el club imaginan a la Bombonera como escenario ideal: un ídolo de la Selección, en plenitud competitiva, jugando copas internacionales ante un público que lo adoptará desde el primer minuto.

Del lado del hincha, el impacto es inmediato. El fichaje de Dybala alimenta el imaginario bostero de “traer a todos” y profundiza una política que ya tuvo nombres pesados en los últimos años, pero nunca alguien tan decisivo en el fútbol europeo y todavía con varios años de alto nivel por delante. En los pasillos de Brandsen 805 hablan de un “antes y un después” con este movimiento: Boca no sólo suma jerarquía adentro de la cancha, sino que envía un mensaje al resto de América y al mercado global de que sigue siendo una de las grandes vidrieras del mundo futbolero.