enero 15, 2026

Manchester City corta préstamo de Echeverri en Bayer Leverkusen: Girona opción principal, River espera

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Manchester City decidió cortar antes de tiempo el préstamo de Claudio “Diablito” Echeverri en el Bayer Leverkusen y el juvenil argentino ya tiene claro que su futuro inmediato estará lejos de la Bundesliga. El plan del grupo City apunta a reubicarlo rápidamente en un contexto donde tenga más rodaje y, en ese mapa, el Girona aparece hoy como la opción número uno, mientras que River mira la escena de reojo y, por ahora, deberá seguir esperando.

La etapa del chaqueño en Leverkusen quedó muy por debajo de las expectativas que se habían generado cuando salió de Núñez rumbo al fútbol europeo. Llegó a Alemania como una de las grandes joyas del fútbol argentino, después de brillar en el Mundial Sub 17 y de ser vendido a Manchester City por cerca de 20 millones de euros, con la condición de quedarse un tiempo más en River antes de cruzar el Atlántico. Sin embargo, en la Bundesliga nunca logró consolidarse: apenas sumó 11 partidos oficiales y 270 minutos, con solo tres presencias desde el arranque y una sola intervención determinante, una participación en gol por Champions League.

El punto de quiebre llegó cuando Manchester City decidió activar una cláusula de recuperación anticipada incluida en el contrato de cesión con Leverkusen. Esa cláusula le permitía al club inglés llamar a Echeverri de vuelta si no alcanzaba a disputar al menos la mitad de los partidos posibles durante la temporada. El dato no es menor: un partido más en cancha habría evitado que City pudiera cortar la cesión, pero en el cuerpo técnico alemán entendieron que, con la fuerte competencia interna y el poco peso específico que había logrado el argentino, no tenía sentido forzar su presencia solo para cumplir con un requisito contractual.

En Leverkusen no dejaron de elogiar su talento y su conducta puertas adentro, pero fueron claros al explicar los motivos futbolísticos del adiós. El entrenador Kasper Hjulmand reconoció públicamente que Echeverri “es un jugador con gran potencial” y que “entrenó muy bien”, aunque remarcó que la pelea por un lugar en la mitad de la cancha era muy dura y no podían garantizarle los minutos que necesita un chico de 19 años para desarrollarse. El balance terminó siendo incómodo para todas las partes: el jugador no sumó el rodaje esperado, Leverkusen no encontró en él el impacto inmediato que buscaba y City entiende que debe ajustar rápidamente el plan de desarrollo de su joya sudamericana.

Ahora la pelota pasa de lleno al lado del conglomerado City Football Group, que ya venía trabajando escenarios alternativos para el “Diablito”. Dentro de esa estructura, el Girona se presenta como el destino más lógico: es un club donde el City ya colocó a varios jóvenes para que se fogueen en una liga competitiva como LaLiga, con una idea de juego emparentada a la del equipo de Guardiola y sin la presión extrema de un gigante europeo. En paralelo, River Plate aparece mencionado como posible opción sentimental y formativa, un regreso temporal al club donde se formó y explotó, pero hoy está un paso por detrás en la consideración dirigencial, atado también a números, cupos y al cronograma deportivo tanto del club inglés como del propio Millonario.

Para Echeverri, el cierre de su breve capítulo en Leverkusen no significa un retroceso definitivo, sino más bien un ajuste de ruta en un camino que desde muy joven estuvo cargado de expectativas. Con contrato en Manchester City hasta 2028 y la etiqueta de “supertalento” todavía intacta en Europa, su próximo préstamo será clave para definir si puede transformar el rótulo de promesa en realidad. Mientras tanto, en Argentina seguirán de cerca cada movimiento: en Girona o donde finalmente recale, cada minuto que sume será leído también en Núñez, donde muchos todavía sueñan con volver a ver al “Diablito” con la banda roja cruzándole el pecho.