Nico Paz hará historia: es el primer futbolista en enfrentar en la final del Mundial al país donde nació
3 minutos de lecturaNicolás Paz se prepara para protagonizar una escena inédita en la historia de los Mundiales: disputar una final frente al país en el que nació y se formó futbolísticamente. El joven mediocampista, figura en el Como 1907 de Italia, integra la selección argentina que jugará el partido decisivo contra España, la nación que lo vio nacer y donde dio sus primeros pasos con la pelota. Esa combinación de raíces, sentimientos y trayectoria convierte su presencia en el duelo por el título en un caso nunca antes visto en la Copa del Mundo, al menos en lo que respecta a la selección argentina.
Hijo de Pablo Paz, exdefensor de la Albiceleste y mundialista en Francia 1998, Nico nació el 8 de septiembre de 2004 en Santa Cruz de Tenerife, en las Islas Canarias, mientras su padre desarrollaba su carrera en el fútbol español. Creció entre vestuarios europeos, pero con historias de asados, potrero y selección argentina en casa. Ese vínculo familiar fue decisivo: pese a haber sido formado en España y a tener la posibilidad concreta de jugar para «La Roja», eligió defender los colores de Argentina, siguiendo el camino que trazó su padre. Él mismo explicó que ama a los dos países, pero que se siente más representado por la pasión con la que se vive el fútbol en la Argentina y por el orgullo de continuar una herencia familiar ligada a esa camiseta.
Su carrera deportiva se construyó íntegramente lejos de los clubes argentinos. Paz se formó en el Real Madrid, donde debutó con el primer equipo en Liga y en Champions League, al punto de marcar un gol clave ante Napoli que lo puso en el radar internacional. Más tarde dio un paso importante al recalar en el Como 1907 de la Serie A, bajo la influencia de Cesc Fàbregas, y allí terminó de consolidarse como un mediocampista moderno, con llegada al área y capacidad para decidir partidos. Ese recorrido lo colocó en un lugar singular: es el primer futbolista de la selección argentina en disputar un Mundial sin haber jugado un solo minuto en el fútbol de clubes del país ni haberse formado en sus divisiones inferiores.
Su irrupción en la selección mayor fue el resultado natural de ese crecimiento. Paz debutó con la Albiceleste en partidos oficiales y rápidamente se ganó un lugar en la consideración del cuerpo técnico por su mezcla de técnica, personalidad y gol. En el Mundial 2026, primero sumó minutos desde el banco y luego consiguió su primera titularidad en la victoria ante Jordania, un encuentro que marcó un punto de inflexión en su trayectoria: el mediapunta de 21 años no solo cumplió, sino que confirmó que estaba preparado para el máximo nivel. Desde entonces, su nombre empezó a circular no solo como promesa, sino como realidad del presente de la selección.
Todo ese contexto desemboca en la final que lo enfrentará con España, el país de su nacimiento, su infancia y su formación. Del lado argentino, Paz personifica una globalización futbolística en la que los lazos de sangre pueden pesar más que el lugar de origen; del lado español, su figura también genera ruido: se trata de un talento producido por su sistema que, en el partido más importante, vestirá otra camiseta. En un escenario cargado de simbolismo, Nico Paz jugará por el título mundial contra la nación que podría haber representado, pero ante la que eligió presentarse como lo que siente que es: un argentino formado en suelo europeo, con una historia que ya es parte de los capítulos más singulares de los Mundiales.