junio 18, 2026

River comunicó una fuerte limpieza de futbolistas antes de la pretemporada en España

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River Plate oficializó una profunda depuración del plantel profesional en la antesala de la pretemporada que el equipo realizará en Alicante, España, y comunicó qué futbolistas dejarán de ser considerados por el cuerpo técnico de Eduardo Coudet. La decisión confirma la voluntad de la dirigencia de encarar un recorte fuerte y reordenar la estructura deportiva y económica de cara al segundo semestre de la temporada.

En un comunicado, el club detalló el cronograma de trabajo: el plantel retomará los entrenamientos en Buenos Aires y el sábado 20 de junio viajará a la ciudad española para iniciar la preparación. En paralelo, River informó que un grupo importante de jugadores no integrará la delegación y deberá entrenarse de manera diferenciada a partir del lunes 22, en el regreso de la actividad local. El mensaje institucional dejó claro que estos futbolistas ya no entran en los planes de Coudet y que se les buscará salida en el mercado de pases.

Entre los «borrados» aparecen nombres de peso y también apuestas recientes, lo que dimensiona el alcance de la limpieza. En la lista figuran, entre otros, Paulo Díaz, Germán Pezzella, Fabricio Bustos, Maximiliano Meza, Giuliano Galoppo, Maximiliano Salas y Alex Woiski, todos marginados de la pretemporada en España y a la espera de resolver su futuro. A ellos se suman Ian Subiabre y Santiago Lencina, dos proyectos jóvenes que no viajarán porque ya tienen negociaciones abiertas para continuar sus carreras en otras instituciones, posiblemente a préstamo. El defensor Andrés Herrera también quedó al margen, en el marco de conversaciones avanzadas para convertir en transferencia definitiva su préstamo al Columbus Crew de la MLS.

El caso de Kevin Castaño es otro de los que más ruido genera en el mundo River: el mediocampista colombiano, por quien el club pagó una cifra millonaria y que figura entre las compras más caras de su historia, tampoco será tenido en cuenta para la gira y deberá entrenarse apartado, mientras la dirigencia intenta recuperar parte de la inversión con una posible venta. Además, el comunicado dejó planteado un escenario condicionado para Matías Galarza Fonda, que solo se sumará al grupo principal en Buenos Aires si no se ejecuta la opción de compra por su pase. En paralelo, River también dio luz verde para que otros futbolistas de la delegación sean considerados «negociables», una etiqueta que expresa que el club está dispuesto a escuchar ofertas aunque viajen a Alicante.

Detrás de esta barrida hay un objetivo deportivo y financiero: reducir la nómina y la masa salarial para armar un plantel más corto y competitivo, ajustado a la idea de Coudet y a la estrategia de la dirigencia encabezada por Stefano Di Carlo. La idea es llegar al segundo semestre con un grupo de jerarquía para afrontar la Copa Sudamericana, la Copa Argentina y el Torneo Clausura, mientras el nuevo director deportivo, Pablo Longoria, trabaja para ubicar a los jugadores apartados y abrir espacio a futuras incorporaciones. En ese contexto, la «limpieza» que River comunicó en la previa de la pretemporada en España marca el inicio de una etapa de fuertes movimientos en el mercado y una reconfiguración profunda del vestuario millonario.