enero 15, 2026

Boca y Atlético Nacional acordaron el pase y Marino Hinestroza se convierte en nuevo refuerzo xeneize

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Boca y Atlético Nacional finalmente desactivaron una de las novelas más largas del mercado sudamericano: tras varios idas y vueltas, destrabes de último momento y tensión a distancia con Medellín, cerraron un acuerdo para que Marino Hinestroza se convierta en refuerzo de Boca Juniors de cara a la temporada 2026. El extremo colombiano, que desde hace semanas había dejado en claro su deseo de mudarse a la Ribera, será el primer fichaje del ciclo pensando en la vuelta a la fase de grupos de la Copa Libertadores y en un calendario que exige renovar energías en las bandas.

La operación se terminó cerrando en torno a los 5 millones de dólares por el 80% de los derechos económicos, luego de que Atlético Nacional bajara sus pretensiones iniciales, que rondaban los 6 millones por la ficha y trabaron la negociación durante varios días. En el trasfondo del acuerdo hubo un movimiento clave: el club paisa ejecutó una cláusula para comprarle al Columbus Crew el 50% del pase que todavía estaba en manos del equipo de la MLS, lo que le permitió sentarse a negociar con Boca con el 100% de la ficha bajo control propio y luego ceder solo una parte, guardándose una porción pensando a futuro. En ese esquema, Nacional conservará un 20% de una futura venta, apuesta clara a una eventual revalorización del jugador en el escaparate argentino.

En lo deportivo, el Xeneize se asegura a un extremo de 23 años, veloz y con cambio de ritmo, que llega de ser protagonista en el conjunto verdolaga y de sumar títulos en el fútbol colombiano. Hinestroza firmará un contrato por cuatro temporadas, lo que encaja con la estrategia dirigencial de atar a sus apuestas fuertes a vínculos largos, tanto para amortizar la inversión como para tener margen en caso de una transferencia posterior. Si no aparece ningún imprevisto en la firma de la documentación y en los exámenes médicos, el colombiano viajará en los próximos días a Buenos Aires para ponerse bajo las órdenes del cuerpo técnico y empezar a ganarse un lugar en la pelea grande del año.

El camino hasta el acuerdo tuvo su precio puertas adentro de Atlético Nacional: Hinestroza no se presentó a la pretemporada mientras se definía su salida, un gesto que generó ruido en Medellín pero que terminó de blanquear que su cabeza estaba lejos de Guarne y muy cerca de La Boca. Ante ese escenario, el club decidió mantenerlo al margen de los entrenamientos hasta que se destrabara la operación, algo que finalmente ocurrió cuando Boca mejoró su propuesta y los dirigentes colombianos aceptaron ceder en sus pretensiones iniciales para no retener a un futbolista decidido a cambiar de aire.

Para Boca, la llegada de Hinestroza no solo implica sumar desequilibrio por afuera, sino también recomponer el puente histórico con Colombia, que en los últimos años tuvo nombres pesados y que ahora había quedado sin representantes tras la salida de Frank Fabra. El extremo será el único colombiano del plantel profesional, cargando con la responsabilidad de justificar una de las inversiones más fuertes del receso y de responder a la expectativa que se generó en torno a una negociación que se estiró más de la cuenta, pero que termina como quería el hincha xeneize: con otro colombiano vistiendo la azul y oro y listo para salir a escena en La Bombonera.