enero 15, 2026

Milton Giménez obtiene la ciudadanía paraguaya y se acerca al sueño del Mundial 2026 con la selección de Alfaro

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Milton Giménez está viviendo días de revolución tanto personal como profesional. El delantero de Boca, nacido en Grand Bourg y con sus inicios en el ascenso, recientemente obtuvo la ciudadanía paraguaya después de varios meses de trámites y, de repente, se le abrió una puerta tan inesperada como atractiva: la posibilidad de jugar el Mundial 2026 con la camiseta de la Selección de Paraguay. A sus 29 años, cuando muchos delanteros ya tienen su techo establecido, Giménez ve en la Albirroja una verdadera oportunidad de dar el salto a la escena mundial, algo que con la Selección Argentina nunca pareció estar realmente a su alcance.

Detrás de esta historia hay un componente personal y otro estrictamente futbolístico. Giménez es hijo de padre paraguayo y ese lazo familiar fue el punto de partida para iniciar las gestiones de la doble nacionalidad, un proceso que se extendió durante unos tres meses hasta la obtención formal de la documentación. Pero la raíz afectiva vino acompañada por un guiño deportivo clave: desde Asunción, Gustavo Alfaro –ex DT de Boca y actual entrenador de la Albirroja– le comunicó que lo tenía en sus planes y le pidió que resolviera su situación para poder contar con él si lo consideraba necesario. Ese mensaje terminó de acelerar un proceso que venía madurando en silencio.

Con el documento en mano, Giménez queda inmediatamente habilitado para ser convocado por Paraguay en las próximas fechas FIFA y, en particular, para la ventana de amistosos de marzo, uno de los últimos ensayos antes de la Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá. Alfaro lo ve como una alternativa de área, física e intensa, un perfil que se ajusta a la idea de renovación ofensiva que busca darle a un plantel que ya tiene nombres fuertes en el ataque. El ex Boca no parte de cero en la consideración del cuerpo técnico, pero si es citado, llegará a competir por un lugar sobre la hora, sin haber sido parte del proceso de Eliminatorias, un detalle que juega en su contra.

El panorama en la competencia interna no es sencillo. En el radar paraguayo aparecen delanteros con experiencia y peso propio como Antonio Sanabria, Gabriel Ávalos, Alex Arce, Ronaldo Martínez, Isidro Pitta, Ángel Romero y Adam Bareiro, entre otros. En ese contexto, el flamante ciudadano guaraní sabe que su margen de maniobra es reducido: necesita iniciar el año con fuerza vistiendo la camiseta de Boca para, en primer lugar, entrar en una convocatoria preliminar, y luego convencer a Alfaro en los amistosos previos al Mundial. Si recibe ese llamado, deberá rendir examen a contrarreloj para intentar colarse en la lista de 26 que se oficializará a finales de mayo, un objetivo que, según apuntan algunas voces dirigenciales y periodísticas, hoy se ve más como una apuesta ambiciosa que como un escenario probable.

Mientras alimenta su sueño mundialista, el presente de Giménez en Brandsen 805 también está bajo la lupa. El delantero cerró 2025 con protagonismo, muchos minutos y un total de 17 goles en 59 partidos con la camiseta de Boca, aunque con rendimientos irregulares y momentos de alta exposición, como las críticas tras la eliminación ante Racing en las semifinales del Clausura. En el plantel comparte con figuras como Edinson Cavani y Miguel Merentiel, y su nombre aparece en la lista de posibles transferibles si llega una oferta que convenza al club. Entre la lucha diaria por un lugar en el Xeneize y la ilusión a distancia con Paraguay, Milton Giménez se maneja hoy en un delicado equilibrio: necesita demostrar en la Bombonera para ganarse, quizá, el boleto más inesperado de su carrera.